hits counter

No es casualidad que esta, para much@s, gran desconocida isla reciba el apelativo de “La Isla de la Belleza.” En un corto espacio de tiempo podemos trasladarnos de altas montañas nevadas a paradisíacas playas o de pueblecitos por los que parece no pasar los años al puerto comercial y moderno que es Aiacciu.

  • Córcega (Corsica en corso)
  • Idiomas:
    • Corso
    • Francés
  • 302.000 habitantes
  • 8.680 km²

Desde tiempos remotos Córcega ha sido invadida y atacada por numerosos pueblos como los cartagineses, etruscos, romanos, vándalos y sarracenos debido a su posición estratégica.

A partir del siglo VIII será dominio del Papa hasta que en el siglo XII pase a manos de la República de Genova.

El siglo XVIII marcará un antes y un después en la historia de Córcega. Tras siglos de dominio genovés una rebelión por problemas económicos se transformará poco a poco en una verdadera revolución que llevará a la isla a la independencia en 1755. El padre de la patria Pascal Paoli instaurará, en la misma Europa de los monarcas por derecho divino y de los imperios una república democrática con separación de poderes y derecho al voto para las mujeres. Los diputados serían elegidos por sufragio universal. Se acuña una moneda propia, se crea la Universidad de Corti y se pone en marcha un periódico, un órgano oficial. Por primera vez en Europa se establece una democracia moderna. Varios historiadores apuntan a la constitución democrática de Pascal Paoli como la inspiración de la de los Estados Unidos. De hecho, Paoli era bien conocido y celebrado al otro lado del Atlántico y algunas ciudades llevan todavía su nombre.

Tras los acuerdos por los cuales los genoveses no tienen ningún derecho sobre Córcega el ejército real francés llega para conquistar la isla. La derrota de la batalla de Ponte Novu marcará el final de la independencia.

Tras la Revolución Francesa de 1789 Pascal Paoli y los corsos se adhieren a las ideas de libertad que ellos mismos habían promovido y puesto en práctica. Paoli es recibido de forma triunfal por la Asamblea Constituyente francesa en 1790 y es nombrado jefe de la Guardia Nacional en Córcega y presidente del Consejo General de Córcega. En 1793, durante el periodo de terror, rompe con la Revolución Francesa e impulsa un Reino Anglo-Corso que los historiadores llamarán “la segunda independencia.” Tras la derrota de este Reino parte de nuevo al exilio en Londres en 1796 y las tropas francesas ocupan de nuevo Córcega.

A comienzos del siglo XX Córcega contaba con cerca de 300.000 habitantes. Durante la Primera Guerra Mundial el gobierno francés decide aplicar a Córcega las mismas leyes de excepción que a las otras colonias. 12.000 corsos morirán en los frentes, la mayor tasa de muertos proporcional de todos los territorios bajo administración francesa.

Durante la Segunda Guerra Mundial Córcega es ocupada por los fascistas italianos. Mussolini considera a Córcega como una tierra “irredenta” y quiere unirla a Italia. La resistencia corsa se organiza y a pesar de la presencia más tarde de los alemanes Córcega se convierte en el primer departamento en liberarse en septiembre de 1943. Córcega que todavía no se había recuperado de las pérdida humanas de la Primera Guerra Mundial está desangrada. Al final de la guerra no quedan más jóvenes para cultivar los campos y ocuparse del ganado. La sociedad y la economía se encuentran destruidas.

Los clanes corsos para sobrevivir van a buscar que sus miembros ocupen posiciones en la administración o en las colonias francesas de tal forma que se crea una cultura del clientelismo y durante generaciones.

Se produce un verdadero éxodo rural y el pueblo corso que durante miles de años había sido eminentemente pastoril y agrícola que vivía en las montañas se encuentra ahora hacinado en ciudades. Es un shock cultural. Los corsos se verán obligados a hablar francés. Si hasta 1870 la administración francesa se dirigía a los corsos en italiano para hacerse entender a partir de ahora lo corsos estarán obligados a comunicarse con ella en francés.

A partir de esa época la francesización que lleva a cabo la Tercera República llegará a las montañas. Los corsos enseñarán el francés a sus hijos y el uso de la lengua corsa será sinónimo de infamia. En la fachada de las escuelas se podrá leer “prohibido escupir en el suelo y hablar corso.”

Pero en los años 60 el descontento popular será cada vez más grande. Una movilización masiva impide la supresión de la línea de tren y la implantación de un centro de ensayos nucleares subterráneo. Los corsos empezarán a utilizar explosivos para hacerse escuchar y un grupúsculo pide incluso la independencia.

En los años 70 la reivindicación identitaria se transformará en independentista con la creación del Frente de Liberación Nacional Corso (FLNC) en 1976 y el inicio de la lucha político-militar que continúa hasta hoy en día.

En estos 40 años el FLNC ha llevado a cabo una lucha armada contra el estado francés sobre todo a través de explosivos contra edificios administrativos, bancos, cuarteles de policía y segundas residencia turísticas construidas en lugares a proteger. Gracias a esa lucha la costa corsa ha sido protegida. El FLNC ha luchado igualmente en la defensa de la lengua corsa, por un desarrollo institucional, por la “corsificación” de los empleos (prioridad en el empleo para los residentes en la isla), contra la colonización y contra el tráfico de drogas.

Gracias a la presión política del FLNC el estado francés ha acordado numeroso estatus diferentes para Córcega pero nunca ha dado el paso de dar una autonomía de carácter legislativo. Muchas de las reivindicaciones históricas del FLNC son hoy en día compartidas y defendidas por la mayoría de los corsos y partidos políticos.

Córcega es una tierra con una fuerte identidad cultural, un pueblo que lleva viviendo en la isla al menos 10.500 años y que ha visto pasar a etruscos, cartagineses, griegos, romanos, pisanos, genoveses. Una tierra megalítica por excelencia y con ancestrales ritos y tradiciones paganas que perviven a pesar de su fuerte catolicismo.

Se trata de una sociedad organizada en clanes y con una larga historia de “bandidos de honor” que responden a una cultura arraigada de leyes de “vendetta.”

La lengua corsa, de origen italorromance, ha sufrido un declive continuo desde la ocupación francesa. Hoy en día un 50% de la población sería capaz de hablar en corso con cierta fluidez.

En 2013 la Asamblea Corsa aprobó su oficialidad pero esta está pendiente de la difíficil ratificación por parte de la Asamblea Francesa.